Extraño



Mientras me secaba la cara frente al espejo, tuve un extraño presentimiento que me obligó a bajar la mirada y no tuve valor para mirar otra vez; tenía miedo de mi propio reflejo, no podía hablar, recuerdo que intenté hablar pero no vocalizaba nada inteligible, sentí como el vello de mi nuca se erizaba y que mi piel se crispaba. No se cuanto tiempo transcurrió hasta que logré recobrarme, pero cuando me miré nuevamente el espejo, lo que vi fue mi rostro pálido y demacrado, como si no hubiera dormido en días. Acto seguido, salí de ese cuarto,y así como había llegado el miedo, se fue. Durante días estuve preguntándome a mí mismo qué había sido aquello. Creo que con el tiempo he logrado obtener algo parecido a una respuesta: ¿Alguna vez habéis tenido la sensación de no reconocer el rostro que asoma desde el otro lado del espejo? Pues eso fue lo que me sucedió a mí: durante un instante, pude vislumbrar la realidad que nos acecha desde el otro lado.

Posesion



Un día, como otros, el encargado se quedó tras el cierre para llevar la contabilidad del restaurante. Ya estaba terminando, cuando empezó a sentir mucho sueño, le pesaba todo el cuerpo, se levantó, se encerró en el reservado y se puso a dormir. Sobre las tres de la mañana empezó a sentir frío y pensó que se habría dejado alguna ventana abierta, quiso levantarse, pero no pudo, estaba completamente paralizado, no podía ni abrir los ojos. Fué entonces cuando escuchó una carcajada infantil seguida de voces ininteligíbles Intentó gritar pero había quedado mudo e inmóvil, solo podía escuchar las voces que sonaban a su alrededor. Así permaneció hasta la mañana, y en cuanto llegaron los empleados, cesaron las voces, y lentamente, fué recuperando sus facultades. Horas mas tarde, cuchillo en mano: degolló a varios clientes e intentó acuchillar a uno de sus empleados hasta que logró ser reducido; parecía como poseido, lo que declaró al ser entregado a la policía fué que obedecía las voces que le hablaban desde el interior.